sábado, 25 de septiembre de 2010

Capítulo 16: Manda huevos


Hablando de chapistas, os contaré una hermosa historia que me sucedió con mi querido soldado de las SS en la fatídica noche del Gato Negro, que, para más Inri, también fue la gran noche del Capítulo 10 de Cómo conocí a vuestro padre.

Ciertamente mi querido fan no estaba sólo enfadado porque le hiciera menos caso que a los documentales de la 2. Más bien estaba cabreado porque en lugar de hacer acto de presencia en el cumpleaños de su amigo, me había dedicado a tomar cerveza con unos tiparracos a los que no conocía de nada.

¿Qué podía cabrearle más que eso? Mientras me soltaba su hermoso rollo de Amar en tiempos en Serbia, yo me dediqué a pedirle al camarero del Gato Negro un papel para apuntar el número de los tíos. ¿Qué podía cabrearle más que eso? Que el camarero me dijera que si le apuntaba mi número. Los ojos de mi querido amigo iban a salirse de sus órbitas.

- ¿Le vas a dar tu número? Me decía.
- ¡A ver, y yo que sé! ¿Y a tí que te importa?
- Y encima ahora te vas a ir con esos tíos. ¡Serás descarada! Dále tu numero al camarero, ¿A qué estás esperando?

A todo esto volvía el camarero y me decía: Qué, ¿Me lo has apuntado ya? Que pienso llamarte esta noche...

Después de esta patética exhibición de testosterona al más puro estilo Alfredo Landa yo ya estaba despollada perdida. - A mí me vas a decir lo que tengo que hacer que no me lo dice ni mi madre, MUAHAHAHHAHAHAH. Este ya estaba que echaba chispas y me agarró del brazo con tanta fuerza que a mí me entró más miedo que si hubiera visto a un Orco del Señor de los Anillos, así que me dije: Meeeeeeeeeeee las piro vampiro.

Y hasta aquí todo parecía normal (si es que a esta situación se le puede llamar normal).

Volví al Gato el martes siguiente, y como mis queridos compañeros de piso son lo peor (desde el cariño) me tiré media hora en la barra yo sola cual alcohólica (o Pelícano para los salenses) y en esto se me acercó el camarero y me dijo: - Eres una chica muy mala... ¿¿?? Te he escrito y no me has contestado...

Le seguí el rollo, pensaba que era de coña, porque yo no le había dado mi número. Pero al cabo de unos días las piezas encajaron: Mi querido fan Serbio, en un arranque de "amor" le había dado mi número de teléfono al camarero. Supongo que mal, porque yo no he recibido nada, pero de todas maneras, MANDA HUEVOS.

¿Por qué tienen que pasarme estas cosas a mí? Es que nunca voy a encontrar a un tío NORMAL?

Para el camarero del Gato Negro: No, no fui yo.
Para mi querido fan: Como me vuelvas a hacer algo parecido, psicópata, te la corto en cachitos.
Para los tíos del mundo: A este paso me dedico a vestir santos, que como dice el hermoso grupo del Facebook, más vale eso que desvestir gilipollas.

Ah, y a los que no conozcan la historia de mi querido amor Serbio, que se lean el capítulo anterior.

En fin, la vida es dura. No se pierdan el próximo capítulo en Magdalena TV.
MUAHAHAHAHAHAHHAHAHA

martes, 7 de septiembre de 2010

Capítulo 15: Y si quieres me atas a la pata de la mesa


Todos los solteros y solteras como yo en algún momento de nuestra vida hemos anhelado ser profundamente amados por otra persona. Pero cuando esa persona aparte de no gustarnos es chunga y nos chapa, este anhelo deja de molar para ser una plasta brutal.

Érase una noche en la que una amiga me engañó para presentarnos en un piso en Diagonal lejos de cualquier retorno viable a casa, diciendo que íbamos a hacer una fiesta cuando la fiesta se la iba a montar sólo ella. Y pasé de repente de estar en la cresta de la ola a atrapada en una cocina con un friki que estaba metido en chats a las 4 de la mañana de los que yo solo leía jkndslkfjnsakdfjn porque eran en Serbio.
Al ser mi indicnación de un nivel supremo, empecé a chapar a este sujeto que observaba atónito mis movimientos espasmódicos derramando la ginebra con el poco equilibrio que me quedaba, y pareció gustarle, ya que dejó abandonados sus mundos de orgasmo virtual para dedicarme toda su atención. Ese fue el primer encuentro.


El segundo se produjo un mes después, con la misma casa como escenario. Tras los míticos jijijaja de turno, de repente este sujeto con pinta de soldado de las SS cambió totalmente su cara para declararme de manera seria y oficial su amor incondicional y empezar a organizar nuestra vida futura. ¿Comor comor comorrr? ¡Pero si era la segunda vez que me veía! Que si quería conocer a mis padres, que si debíamos casarnos... Y que notaba que a mí me gustaba (a saco, no veas) Mi cara de acojonada no tenía límites, pero entre la tajada y el momento "Teresa de Calcuta me invade" y tras contarle el típico rollo de que éramos muy diferentes bla bla bla, como idiota acabé dándole mi número.

En qué hora, porque el mes siguiente fue un infiernaco de llamadas a las 5 de la mañana, mensajes de amor encadenados... Y yo con un nudo en el estómago, y no precisamente de enamoramiento. :X==============

Tras dos meses más de ejercer la táctica Bin Laden (me ha tragado la tierra) llegó el tercer reencuentro glorioso, esta vez en mi antro favorito, el Gato Negro. Estábamos en mi terreno, así que nada podría sucederme. Tras media noche huyendo de él la casualidad hizo que me lo cruzara de morros (eso, y que el Gato Negro no es tan grande) y por cortesía le pregunté que tal le iba. Cual fue mi sorpresa (o no) cuando él me contestó que estaba enfadadísmo conmigo por no haber contestado a sus llamadas.

Y aquí llego lo interesante: Comenzó a decirme que no entendía que él era perfecto para mí, porque podría protegerme (¿??¿?¿?) y que nos casaríamos y nos iríamos a vivir a Serbia y el trabajaría para que yo me quedara en casa. Y si quieres me atas a la pata de la mesa, no te jode. Tras esta afirmación de macho man, a mi ya se me acabó la paciencia y le mandé a la mierda, lo que le cabreó aún más y me agarró con fuerza del brazo, y me acojonó en sobremanera :S. Toda nuestra vida de casados pasó ante mis ojos en ese momento. Así que salí corriendo y ahí di por finalizada nuestra historia de amor.

De vez en cuando me sigue escribiendo para pedirme perdón y para preguntarme si le odio. Para mí simplemente, ha pasado a mejor vida.

Cualquier día de estos encuentro al padre de mis hijos. Mientras tanto, seguid atentos al canal.

MM

sábado, 21 de agosto de 2010

Capítulo 14: Daños colaterales


Como buen soltero castizo y español, y por mucho que digan que las tías lo tenemos más fácil, siempre hay esa temporada de tu vida que pasas más hambre que el perro de un ciego. Existen varios motivos: Un rollo reciente, expectativas muy altas, el cambio de ambiente de una ciudad en la que pillabas más que Warren Beaty a una en la que los tíos buenos están más escondidos que las lagartijas en noviembre (o lo mismo son tus feromonas)... La cosa es que te ves irreverentemente conducido a la castidad más absoluta.

Hay personas que piensan que el hambre acaba haciéndose parte de tí y llega un momento que ni te acuerdas, pero yo soy de las que opina que de repente un día el monstruo sale a borbotones cuando menos te lo esperas y acabas con algo muy por debajo del listón "ni de coña". Y eso fue lo que me pasó a mí.

Habíamos quedado los compañeros de piso para tomar unas cañitas, y Harry propuso ir a un bar que había conocido en el que las cañas de Voll Damm eran a 1 euro. El bar en cuestión se llamaba "El Gato Negro". La oferta nos sedujo de tal manera que las cañas llovían una detrás de otra y se nos olvidó cenar, es decir, que Mr. Magoo veía más que nosotros. ¿Qué hacer? Seguirse mamando, obviamente, y esto provocó graves daños colaterales.

Para seguir con la historia debemos situarnos en el día siguiente, donde comienzan mis recuerdos, que se asemejan terriblemente a una película de terror: Aún borracha me desperté en un sitio extraño al lado de un chico que no conocía absolutamente de nada, y del que por supuesto no recordaba su nombre. Lo peor fue cuando le ví la cara y me di cuenta de que era un Troll asesino de cojones, que obviamente no tendría la misma percepción de la noche que yo. ¿Que digo yo, la gente por qué no es más cristiana y se apiada de las tías buenas como yo que vamos como piojos y nos deja encaminarnos en la recta senda de nuestro hogar? Pero bueno, qué vamos a esperar de una religión en la que pensar en guarradas está penado por la ley de Dios y aprovecharse de la gente no...

En ese momento, mi mente pensó rápido: "Ahora que aún sigues borracha, ¡¡Huye!! y métete en tu cama en la que ningún Troll Malvado pueda atacarte."

Pero claro, entre que ese piso era un laberinto, mis bártulos andaban más exparcidos que los restos de Titanic y que mi habilidad era de tetrapléjico en ciernes, el tío se despertó. Yo intentaba hacerme la dura mientras pensaba "Joder, qué coco maja, esto no es abrir la criba, esto es quitarla directamente", y me iba horrorizando aún más observando la hermosa decoración de la habitación de este hombre, llena de cuadros de manga y muñequitos de Naruto en su envoltorio original. Investigué un poco sobre su vida, a lo que el hombre debió pensar "Sí nena, cómo te molo" aunque realmente lo que yo quería era tener la mayor cantidad de datos para no volvérmelo a encontrar ni de coña en esta vida ni en la siguiente.

Me inventé una excusa cualquiera véase "tengo que bañar al gato" y eché patas de aquel lugar. No sabía donde estaba, pero lo que era seguro es que pronto llegaría a casa con mi mamá.

Aunque no lo creáis, aprendí mucho de esta experiencia. Ahora cuando miro voy borracha y un tío se me planta delante, más que venirme a la cabeza la gran noche, me viene la gran mañana.

En fin, si os habéis encontrado en una situación parecida o creéis podríais caer en las garras de uno de estos gamusinos sin piedad, aquí os dejo unos consejos para la rápida localización de un Troll aun con sangre en el alcohol:

Partiendo por el propio nombre de la fuente: A las 6 de la mañana es mejor comerse un bocata que un Troll:


Si te invita a una copa, es troll. L@s tí@s buen@s no pagamos por dormir acompañad@s!!
Si vas trompa y ves un troll.... ES QUE ES MUY TROLL!!
Si vas como un piojo y un tío se fija en tí, es un troll.
Si no ves más gente en el bar y se te acerca, los tios buenos están pillando. No te engañes, es un Troll.

Y es que como bien dijo Paco Rabal: "Yo no me he acostado con ninguna mujer fea, pero me he levantado con alguna que pa qué"

Espero que mi sabiduría os sirva en vuestra senda de soltería futura.
MM

lunes, 26 de julio de 2010

Capítulo 13: Welcome back to Magicland


Cuando conoces a buenos especímenes no hay que dejarlos marchar. Por eso, aunque habían pasado casi 3 meses sin saber nada de él, cuando el colegui del gremio de Harry Potter me propuso volver a quedar, no me lo pensé dos veces. Además, entre la castaña de la vez anterior y las extrañas circunstancias vividas, no me había dado tiempo a profundizar realmente en el mundo de este peculiar personaje. (Bueno, y que estaba pasando más hambre que los patos de Manolo)

Eran las 6 de la mañana y me faltaban 2 paradas de metro para llegar a casa, pero que levante la mano quien no sea capaz de recorrerse entera otra vez la línea de metro para echar un buen kiki(y hubo huelga de manos caídas).

Si bien yo pensaba que la noche tendría su magnífico colofón final y a sobarla (ZzZZzZ) no podía estar más equivocada. Al llegar a su casa parecía que el botellón acabara de empezar, y los personajes integrantes no parecían fruto de la casualidad. Una erasmus que se apunta a un bombardeo, un pelirojo enquetaminado, un bakalaero, un pijo, cervezas por doquier, por no hablar de mi singular acompañante... El friki finde acababa de empezar.

A la mañana siguiente, este hombre me propuso ir de Vermouth (Para mí Vermouth=Satán, mis domingos son de amebación)pero dada la noche anterior, algo me decía que debía dejarme llevar.

En efecto: Primero fuimos a un bar mítico cutre de pueblo en el que había todo personajes: Bacalas metidos, viejos con bigotes de malo de los trotamúsicos, viejas con joyas y visón, peña super drogada... Lo mejor es cuando te vas al baño y una puerta falsa se abre dando paso a un after casi a oscuras de dos metros de alto donde no ves ni quién tienes a medio metro, y la gente parece estar en pleno pont aeri a las 3 de la tarde. Que yo pensé: ¡Jodo, cuántas veces me he comido trolls con más luz que aquí!¡Si te descuidas un poco y con la drogada que tienes que tener a estas horas, sales agarrada de Mariano el de Aquí no hay quien viva!

Y por la pinta, debía de ser así. Según las anécdotas que iban surgiendo, se ve que más de uno había sucumbido del ciego y se había follado en medio de la colgadura a viejas de 60 años, o lo que ellos llamaban cariñosamente "La crema catalana".

A las 5 de la tarde, como no podía ser de otra manera, volvimos a casa a hacer botellón. Y juro que la recua de personajillos que se fueron apuntando, era cada uno más peculiar que el anterior. Sólo diré que acabé a las 10 de la noche jugando al ahorcado con unos coleguis que eran una mezcla entre Luisma el de Aída y el Nen de Castefa.

Y el lunes volví a mi casa sin poder con mi alma para ducharme y marchar a trabajar, pensando que iba a fallecer, pero que me quiten lo bailao.

Y como buen Mago, apareció y volvió a desaparecer, o quizá fui yo la que desaparecí. Aunque puede que nuestros caminos se vuelvan a encontrar muy próximamente... Las noches en el Arena son muy traicioneras.

Hasta aquí puedo leer.
MM

domingo, 18 de julio de 2010

Capítulo 12: Incidencias nocturnas


Hay noches en las que no sabes cómo, pero lo que era despiporre y descojono de repente se convierte en caos y maldad. Eso fue lo que me pasó una noche hace bien poco amigos.

Tras gatear un rato (las buenas costumbres no hay que dejarlas) nos dirigimos al Pipa Club a rematar la noche. Yo y mi castaña nos estábamos meando y fuimos al baño, con tan mala suerte de que tras pasarme doscientos años recorriendo el bar, el baño sólo era para chicos. Pero dije: "Bah, esto con tu retórica y enseñando un poco de canalillo es solucionable", y me puse a hablar con todos los tíos que esperaban en la cola.

Me había camelado nada menos que a 5 tíos y me metí en el baño tan feliz cuando un hijo puta, que o bien era sordo y ciego o gay, pero tonto seguro (son las posibles causas para que no cediese ante mi verborrea y mis encantos) empezó a armar bulla y se metió conmigo en el baño para que no meara. Lo siguiente que recuerdo era a mi amiguito el segurata con ojos chinados en sangre echándome del local. La conversación con él no tuvo desperdicio:

-Por favor, si me vas a echar, déjame al menos avisar a mis amigos, que tengo el móvil sin batería y no saben donde estoy.
- ¿Pero que hacías con ese tío en el baño, ibas a follártelo?
- ¿Pero qué dices?
- Que si lo que quieres es follar, ¡Folla conmigo! Mira, hay ahí un armario que nos podemos ir ahora y nadie nos ve.
- Si bueno, ¿y quién te sustituye?
- Bah, si por 15 minutos que falte no pasa nada.

(No sé qué me ponía más berraca, si los 15 minutos, el armario, o el tío chungo este)

- No no, que no vamos a follar, no insistas.
- A ver, ¿Pero tú tienes ganas de follar?
- Mmmm, sí. (Los borrachos, el pulpo Paul y los niños nunca mienten)
- ¡Entonces vamos!
- No tan deprisa amigo. Sí, tengo ganas de follar, pero no contigo. (El alcohol me la seguía jugando)

Después de esta genuina contestación, la cara del tío cambió de color y ya decidí echar patas, que no se la puede una jugar tanto con gorilas de ese calibre.

Así que ahí estaba yo, en medio de plaza Real, intentando no quedarme dormida porque me podían robar hasta las bragas y rezando para que salieran mis amigos. Pero la suerte no me acompañaba.

La culpa también la tengo yo, que entro en un bar y tardo menos en perderme que Jorge Javier Vázquez en la cabalgata del Orgullo.

Gracias a Dios un tío muy simpático, aunque era un poco feo (no se puede tener todo en esta vida) me estuvo acompañando un rato hasta las 5 y ya me pude ir.

Pero aquí no iba a acabar mi mala suerte, ya que iba a ser la hermosa noche de "Acoso en la línea 4" y en lo que daba cabezadas de repente me encontré rodeada de tíos proponiéndome una semi orgía. Mi sesión de footing iba a continuar.

Creo que nunca he estado tan feliz de abrir la puerta de casa. Esa noche tuve que dormir con super Harry porque tenía miedo de que entraran a violarme gamusinos por la ventana. He determinado que jamás volveré al Pipa Club, pero mi valentía me seguirá permitiendo salir a buscar al padre de mis hijos en las noches Barceloninas.

Y hasta aquí puedo leer.
MM

viernes, 4 de junio de 2010

Capítulo 11: Los hay que dan pena y luego estás Tú


Muchas veces al día siguiente cuando te levantas te das cuenta de la cagada que cometiste zampándote a ese troll asesino... Pero todavía hay algo mucho peor... Zamparte a un cansino asesino.

La putada es que de primeras nunca pinta mal y caes como un puto chino. Era un día de esos que iba sumamente tajada para ser incluso día de gato negro, y es que claro, una anterior visita a la champañería pasa su factura...

En esto que estaba haciendo una putisalida involuntaria (iba al baño)y un chico se me acercó para preguntarme algo. Como empezó a echarme flores, pues me quedé un rato con él para regocijarme en mi divinidad. Pero claro, al poco hizo lo que todos nos temíamos: Meterme el morro. Y yo, que en principio soy incapaz de decir que no, pensé: Psé...

La cosa es q el tío empezó a ponerse un poco plasta, pero yo tenía un as en la manga para un pijo como él...

-No, es que luego me voy a una disco de heavys...
-¿Ah si?¡¡Yo antes era heavy!!
Y de repente me empezó a enseñar fotos en su super Blackberry para demostrarme cuán sexy era en sus épocas del metal.

-¡Mátame camión! ¿Pero es que no se iba a rendir nunca?

Otro asunto: ¿Perdón?¿Antes eras heavy y ahora eres pijo? ¿Qué será lo próximo?
A este paso mañana aparece siendo rastafari, y pasado, bisbalero...
Que no lo digo por decir, que se conocen casos.



Acojonada estaba pensando que tendría que aguantarlo toda la noche, aunque gracias a dios su nuevo estatus de Borjamari no le dejaba pisar sus antiguos antros. La cosa es que al final acabé escapándome, pensando que mi pesadilla habría acabado...
Pero no había hecho más que comenzar.

Al día siguiente, cuando ya ni me acordaba de lo acontecido con este sujeto, mi móvil hizo "Piiiiiiiiiii"
Mensaje: "Me he levantado y no tengo ganas más que de volverte a ver".
Apunte mental del momento: ¿Pero este tío cuántas horas de útero le faltan? ¡Si me conoce de 5 minutos! En un arranque de pena le contesté diciéndole que no podía quedar... En qué maldita hora...

Esta muestra de reciprocidad se convirtió en un auténtico calvario de llamadas y mensajes cursis que yo no era capaz de procesar.

Dia siguiente:(Aparte de 2 o 3 llamadas de teléfono)
Hola wapa!Quedamos hoy?Dime algo pronto.
Comentario: No se si te has dado cuenta de que te estoy ignorando, y ahora mismo me tienes más agobiada que a Epi y a Blas una cama de belcro.

A los 3 dias:(+ X llamadas de teléfono)Ei, que hace mucho que no se de tí (acaso te extraña)Dime que haces mañana que no aguanto más sin verte.
Comentario: Que lo fusilen, y además gratis.

LLegó un momento en que ya me daba pavor que sonara el teléfono. Gracias a dios ahí tenía a Harry de secretaria para atender las llamadas desconocidas...

Pero el culmen me llegó una noche cuando estaba durmiendo:
"Te he enviado un beso con alas. Calculo que te llegará en pleno sueño. Déjale una rendijita abierta, que fuera hace frío."

Ahí ya fue cuando pensé: Este tío es subnormal del todo. Pero no, resulta que cuando piensas que alguien es penoso, va la vida y te sorprende. Hablando con unos amigos el otro día, descubrimos el origen de este sms tan creativo: Un libro para ligar con mujeres en internet.

Vamos, que estaba más desesperado que un tío sin brazos ni piernas al que le pica el culo.
Ahora mismo me da tanta pena, que me dan ganas de seguir el consejo de estos, es decir, escribirle y adjuntarle el link ;-).
Por cierto, os lo dejo aquí, que no tiene desperdicio:

http://canvas.red10.com/2009/05/sex-code-manual-para-seducir-a-la-mujer-que-quieras/


Sinceramente y bajo mi punto de vista, si un tio que no pilla ni pagando intenta poner en práctica los "excelentes consejos" de este libro, ya os garantizo yo que no se lo comerá ya ni el ácido.

¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Encima hoy para colmo, como ha debido de pensar que el burro no folla por amor, sino por insistencia, otro mensaje que me ha cascao el pesadillas este.
-Ei princesa, hace una birra el finde y nos vemos?

-Pues no ves que nooooooooo???Aaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Esperaré aportaros mejores noticias en el futuro... Seguid fieles a Magdalena TV.

PD: Si aún os quedan ganas de saber cómo pensar que sabes seducir a una mujer y en realidad demostrar que das más pena que una paella sin gambas, aquí tienes el testimonio gráfico:

Mario Luna, tonto del culo profesional

Si nene, eres lo que estábamos esperando...XD

domingo, 23 de mayo de 2010

Capítulo 10: Tres son multitud


Esto de pillar cacho a veces es como un casino. O juegas a todo o te quedas sin nada...

El gato negro, nuestro antro por excelencia, siempre proporciona fantásticas oportunidades para conocer gente nueva, y si surge, pillar cacho. Era el cumpleaños de un amigo, que había traído al bar más gente que a la boda de Lola Flores, y necesitaba 3 o cuatro mesas seguidas, con lo que amablemente me ofrecí a hablar con unos chicos de al lado, que parecían medio follables, para que se cambiaran de sitio. Lo primero que me dijo el primero de los sujetos fue: -Halloween? A lo que yo pensé "Jodo, si te parezco un coco, hay otras maneras de decirlo" Pero no, resulta que era fanático de mi perfume, y se convirtió en la excusa perfecta para poner en práctica mi faceta "homo sociabilis".

Al final por dejarle sitio a mi amigo se acabaron yendo a la otra punta del bar, que yo dije: Mierda! Ya que los tenía a puntico de caramelo. Pero en una de mis visitas al baño, aproveché para hacer una "salida cultural" e ir a visitar disimuladamnte a mis nuevas "conquistas".

El término "salida cultural" o "putisalida" (no Karol?) es una táctica fetén de toda soltera para pillar cacho de emergencia, o para pillar cacho, simplemente. Consiste en ir a dar una vuelta sola por el bar. De este modo, te conviertes en objetivo fácil para todo tipo de machos ibéricos con ansia de pillar, que a lo mejor no lo habrían intentado en compañía de tus amigos/as. Y bueno, de vez en cuando alguno está decente y acabas poniendo broche de oro a la noche. Y si no pillas, también es un fantástico momento para pipear material de folladas futuras.

La cosa es que lo que era un paroncillo para mantener la cosa "al dente" se acabó convirtiendo en 3 horas seguidas de cerveceo continuado con mis recientes adquisiciones. En este periodo de tiempo, pude descubrir que mientras el primero de los chicos que me había hablado, aunque era muy majete, realmente me ponía menos que José Saramago, el segundo, que había pasado desapercibido para mí en un inicio, tenía altos índices de follabilidad en la escala juncalina aparte de ser un tío de lo más interesante. Vamos, que se me estaba cayendo la baba por capítulos.

Pero todos los bares cierran, y decidimos "continuar con la fiesta". La cosa fue que acabamos los tres solos y el cachondeo dejó paso a que cada uno mostrara sus cartas. Yo para esos momentos ya estaba con las hormonas mas revolucionadas que una clase de tercero de la ESO, y el sujetos de mis desidias parecía que o llevaba una pistola en el bolsillo o se alegraba de verme. Tenía la partida ganada, cuando de repente, se me acerca sujeto número 1 y me dice que nos montemos un trío.

PEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEERDOOOON?

Creo que el No salió de mi boca más rápido que Carmen Lomana de un mercadillo. Que sí, que vale que un trío con dos tíos sea una oportunidad única, pero a mi el hecho de que para zamparme a tio sexy tuviera que comerme a otro que no me gustaba, no me congratulaba en absoluto. Que una no cultiva su criterio para faltarle al respeto a la menor ocasión, que luego además hay una reputación que mantener.

Pero bueno, que sujeto 1 no fuera a formar parte de la fiesta no quería decir que sujeto 2 y yo no pudieramos tener fiesta privada...

O eso pensaba yo... Porque cuando mostré mis ases de la manga y entré a matar de nuevo, volví otra vez a ser rechazada (ultimamente estoy que lo tiro). Resultó que estos dos amiguitos lo hacían todo juntos, hasta zamparse a las tías, por la pinta. Como resulta que yo debía de gustarle a muerte al otro, pues sujeto 2 como buen amigo no podía hacerle eso, aun teniendo una pingada que ni la del mayo de mi pueblo.

Bueno, esa fue la hipótesis final que saqué después de pensar que era gay, estaba enamorado de su amigo, o era gilipollas.

Así que me fui a casa, sin zampar y más caliente que el cenicero de un bingo, eso sí, con el número del tío en el bolsillo para mi futura damnificación por esa infame putada que me acababan de hacer.

¿A vosotros os ha llamado? Porque a mi tampoco.

En fin, qué dura es la vida, pero él se pierde los encantos de conocer más a fondo a María Magdalena.

Próximos y más interesantes capítulos en Magdalena TV.

sábado, 1 de mayo de 2010

Capítulo 9: Cuánto mejor si fueras sordomudo


Hay algo que tengo que reconocer: Mis amigas de Salas son unas auténticas cabronas. Pero a veces me encanta.

Era un año difícil, en fiestas de Santa Lucía, y yo me hallaba un tanto en necesidad de pillar cacho porque me veía cantando "el Cacao".

El Cacao, para los que no lo sepan, es una antológica tradición salense que se extiende entre los jóvenes de la localidad, que reza con la siguiente premisa: Existe un periodo estipulado en verano en la que todo joven en edad de merecer ha de pillar cacho. Este periodo se inicia con la festividad del Carmen el 16 de julio y acaba con la última verbena de Santa Lucía(el lunes después del tercer fin de semana de septiembre, a ojo virulo).
Si el sujeto en cuestión no logra su objetivo, será obligado a la humillación social de cantar el cacao:

-Cacaoooo, maravillaooo, otro verano que tampoco hemos pillaoooo...


Para este propósito, no es válido ni pillar cacho fuera de la comarca ni besarse con un amiguete para salvar, claro está. Así que, como os podéis imaginar, Santa Lucía se convierte en una jauría colectiva para intentar apurar en el último minuto, algunos con éxito, otros no tanto.

Y nada, como venía diciendo, estaba gastando ya el último cartucho. Y de repente, se me acerca un tío monísimo, en respuesta a mis plegarias. ¡Coño, navidades anticipadas! Yo ya estaba con la baba como el perro de Paulov, cuando de repente el tío empezó a cagarla profundamente (no, si ya decía yo que esto pintaba demasiado bien): Empezó a hablar.

¡Que tío más subnormal! Parecía que llevaba hasta meses entrenando para ser tan tonto. Pero bueno, como soy la reina de las causas perdidas, el tío la verdad estaba bueno, y el cacao me acechaba, le di un poco de coba. El tío, que no paraba de soltar perlas pero la táctica del buitre leonado la controlaba bastante, me acorraló contra una pared para seguirme dando la chapada mortal.

Yo ahí estaba aguantando mecha, mientras veía que mis amigas algo tramaban, totalmente descojonadas. Subían al baño, bajaban, se volvían a descojonar, volvían a subir...

A todo esto, al cabo de media hora, le solté ya la perla del año porque estaba básicamente hasta la seta: -Tío, sinceramente, con lo bueno que estás, cuanto mejor hubieras sido sordomudo. Sus ojos estaban empezando a salirse de sus órbitas, cuando de repente, algo nos salpicó, y descubrimos la fechoría: Mis amigas, viendo que el tío era más gilipoyas que el primero que matan en las pelis de terror, se habían dedicado a tirarle vasos de agua a la espalda. Y era curioso, porque el tronch llevaba puesta una chaqueta vaquera, y mis amigas flipando porque eso era más absorbente que el nuevo papel de colhogar. Las hijas de puta decían: Jodo, como chupa!Vamos a rellenar!!

El tío, entre la cocida y su plan de ataque, ni se había enterado. Hasta que ya se les fue un poco la mano. En ese preciso momento, el colegui se puso a hacer revisión de daños, y se quitó la vaquera, con lo que se descubrió el misterio: Debajo llevaba un polar que era el que se había chupado todo el agua. El jodido había engordado 3 kilos de repente. A estas alturas mis amigas ya estaban por el suelo despolladas perdidas y con la mandíbula desencajada.

El gañán se pilló un rebote de cojones, por no decir que tuvo que sisar ropa a no se quién porque estaba más mojado que un chino en un campo de arroz.

Así que no nos volvió a hablar en toda la noche. Qué pena...

En el fondo tengo que darle las gracias, porque pese a su soporífera chapada de concurso, todavía nos seguimos descojonando...

Próximos capítulos en Magdalena TV...

domingo, 25 de abril de 2010

Capítulo 8: ¡Sálvame!


Estoy que lo tiro amigos. Para celebrar que el viernes me reencontré con el sujeto de la cobra de mi primer capítulo (con lo que yo había rezado para que se lo comiera un gamusino mutante y no ha habido manera) he decidido darme de nuevo al vicio de este mi querido blog.

Fiesta en Burgos: No sé porqué es una ciudad en la que no me lo suelo pasar bien. No sé si por la coyuntura del momento, que los burgaleses de capital son mas secos que el ojo un tuerto (se dice que es que si en todas las ciudades hiciera el mismo frío, todo el mundo sería igual) o que las llanas (zona de fiesta de burgos) me dan bastantes ganas de vomitar, pero las circunstancias no me suelen ser favorables.

Pero bueno, yo no me solía dar por vencida y lo intenté, y que mejor ocasión que las afamadas y ya extintas fiestas de la politécnica.

En principio iba a quedarme con una amiga que es un tanto más "parada" que yo de marcha, pero bueno, teniendo en cuenta que era la fiesta de su uni, pensé que la peña haría el sacrificio y hasta el más pintado se pondría como un aguilucho (es lo que tiene Soria, que uno se crea espectativas...) Al llegar me presentó a sus amigos, que a su vez habían traido amigos, y alcohol+gente nueva+fiesta de la uni=despiporre!!!

Despiporre? Tras los 10 primeros minutos de euforia, la noche me desveló su cruda y fea realidad: Me encontraba sola dándole al vino en medio de un corro que le otorgaba más relevancia a montar su propio Sálvame Deluxe que a tajarse.<> Yo, que si vendieran Aída a la sexta por mí se podrían meter telecinco entero por el esfínter. Sé que lo único que me pasaba por la cabeza era: Dios, esto debería estar penado por la ley...

2: Tendría que existir un guardia de la noche que asestara ostias a la gente que se decica hablar de cotilleos en un botellón. A cotillear a la parada del bus, cojones!(O le pedís audiencia a J.J Vázquez, ese ser tan hipermegasupergenial)<>

Tan aburrida estaba que me dio hasta por observar al resto de la gente: Así fue como descubrí que los amigos de amigos se encontraban en mi misma situación: El uno intentando escuchar la soporífera conversación circundante mientras bebía de manera compulsiva y otro que estaba dando cabezadas.¿Qué habríamos hecho para merecer tal destino?

Viendo nuestro sufrimiento, los 3 decidimos hacer lo más sensato: Dejar de sufrir y montarnos nuestro propio "Sálvame don Simón". Y sí que salvamos la noche, sí...

Uno de los chicos era mono... Poco a poco nos íbamos acercando, hasta el momento que definitivamente nos unió: Cuando me salvó de un Heavy al que intentaba peinar con un tenedor.

-Hay una cosa que debéis saber, cuando esté borracha hay dos cosas que no puedes hacer: Cabrearme y darme objetos punzantes. En cualquiera de las 2 vertientes, alguien saldrá mal parado.

Y nada, después de aquel día, no nos hemos vuelto a ver... Aunque anda que no nos hemos echado risas, a ver quién mandaba el mail más chorra, a ver quien se contaba la burrada más gorda... Cosas de la vida, llevamos 3 años intentando volver a coincidir sin éxito.

Y él esta felizmente enamorado, y yo sigo en la búsqueda del Santo Grial.

Eso sí: Los dos seguimos haciendo honor al "Sálvame Don Simón"

Hasta la próxima amigos... Seguid fieles a este canal.

MM



sábado, 24 de abril de 2010

Capítulo 7: El efecto inesperado de las vaciladas: 2ª parte


- ¡Vitxu segundo, te quiere todo el mundo!

El pobre chico, bastante cambiado desde el año anterior, todo había que decirlo, no tenía ni idea de lo que le estábamos contando, con la misma cara que Isabel Pantoja cuando le preguntan por su declaración de la renta, pero digamos que si dos tias que no son trolls vienen a hablarte tampoco vas a hacer ascos...

Resultó que era un chico bastante simpático y mono (no, si debajo de esas melenas había un diamante en bruto), es más, hasta aceptable para padre de mis hijos, el Jesús de Nazaret que María Magdalena estaba buscando para cofundar una familia en la biblia más apócrifa, con lo que con la ayuda de mi amiga Diana fuimos aplicando una amistad de cobertura disfrazada de plan maligno de conquista. Pero no todo iba a ser fácil, y de repente surgió el primer obstáculo: Tenía novia. Parecía que todo había acabado, :(, pero algo me decía que debía seguir luchando.

Así que en mi línea de mariconeo general, seguí haciendo mis salidas culturales de los jueves para buscarle y seguir cultivando nuestra hermosa amistad, no fuera a ser que por un casual se diera cuenta de que yo era la mujer de su vida. Ya sabéis que la tenacidad es una de las cosas que me caracterizan.


Y de repente, llegó el gran día: Recuerdo llegar, hablar con él como siempre, decirme que estaba libre y acto seguido nos estábamos liando. No recuerdo ni tan siquiera quien entró a matar, o quien tenía más ganas de entrar a matar, todo sea dicho.

Pero había una cosa que me quemaba mucho de este chico: Era incapaz de recordar nuestro primer encuentro fortuito, en el que yo le eché con cajas destempladas. Así que, como os podéis imaginar, le insté a que reflexionara sobre las cosas que hizo aquella noche.

- Que no te recuerdo tía. Sólo recuerdo que iba borrachísimo, y que no paraba de ligar con tías, iba de un lado para otro, que cuánto mejor estaría en casa, pero por algún motivo, no me iba. Hasta que de repente, se me acerca una tía pirada y me dice que es asexual y le gustaban los árboles! Pero qué tía más chunga!!Así que me dije:*****, ahora sí que sí es hora de que te vayas a casa.

El tío, vió cómo de repente mi cara se quedaba blanca, hasta que le contesté:
*****, yo era esa pirada.

La verdad es que no recordaba haberle dicho exactamente eso, pero sí que sé que era mi chorrada de la semana, y a menos q alguna puta de asilo me vaya plagiando, tuve que haber sido yo por cojones. Creo que a partir de ahí comenzó a mirarme de una manera distinta, ya no sé si porque pensara que me faltaran horas de útero o porque pensaba que estaba tocada del ala.

Os dejaré con la intriga de lo que pasó con aquel chico. Sólo os diré que la historia no se quedó en esa noche. Pero bueno, lo que importa, es que a día de hoy sigo soltera y buscando al padre de mis hijos.

Por otra parte, a ver si no que iba a tener que contarle a la gente. Y es que a veces pienso que soy como Álex Ubago, que el día que se enamore y sea feliz, se acabará su carrera musical.

Saludos, y seguid fieles a Magdalena TV.

jueves, 22 de abril de 2010

Capítulo 6: El efecto inesperado de las vaciladas


Érase que se era un día de mayo cualquiera en el que nos piramos unas clasecillas para ir de cañas (nada habitual) cuando nos encontramos con que nuestra hermosa plaza de herradores había sido invadida por la carpa de los módulos. Hasta ahí, todo normal...

Hasta que de repente se hizo un gran corro: Los de educación física iban a hacer una exibición. De aeróbic. Creo que con esto lo digo todo. Los pobres estaban ganándose el cielo, viendo como todo cristo se descojonaba de su "culito arriba, culito abajo" y entre tanto pijo, buenorro y cuadrao destacaba un melenudo, q vaya usted a saber de que jaula lo habrían sacado, pues más bien parecía que era uno que habían engañado malamente. Dado el parecido que tenía con mi amigo Vitxu, el mote de Vitxu II se cinceló a fuego en aquel pobre que cantaba más entre esos pijos que el Luisma en la ceremonia de los nobel.

Y nada, llegó la noche, y era la fiesta universitaria Soriana por excelencia, agrarias (sí, esa en la que se hace lanzamiento de hazada y se dan bocadillos de mollejas y esas cosas), y reinaba el espíritu de los aguiluchos (mas ciegos que Mr Magoo, vaya), y de repente al entrar en un bar mi ciego y yo nos encontramos con este peculiar personaje (el chico melenudo, no Mr Magoo). El chaval, que a esas alturas de la fiesta ya ni sabía ni por donde le daba el aire, no esperaba ni mucho menos que una desconocida empezara a vacilarle y cantarle un sinfín de tonterías que no lograba ni procesar.

-¡¡Vitxu segundo, te quiere todo el mundo!! Yeahhh mi ídolo de aeróbic, dale caña a esos step nene!!

Tras un momento de susto o muerte inicial, en el que más que verme a mí parecía que había visto a la duquesa de Alba desnuda, pareció ser que mi amigo se fue acomodando a mis tonterías, y decidió que era el momento de atacar cual buitre leonado español. (piri piribiri pi, piri piribiri..)

El pobre no imaginaba que me hallaba en una de las épocas más crueles de mi vida, de auténtica María Magdalena castigadora (aquí os dejo unos ejemplos), en la que para mí el único propósito para el que servían los tios era REIRME DE ELLOS y su testosterona. MUHAHAHAHAHAHAH

De repente me giré y el chico se había ido corriendo. Y no, no me sentí culpable.

Pero el destino es caprichoso, y si en capítulos anteriores hablaba de cómo pasaron 4 o 5 meses para poder continuar la historia de turno, tuvo que pasar UN AÑO ENTERO DE MADUREZ para que nuestros destinos se volvieran a entrelazar, y aquel melenudo empezara a tener relevancia en mi vida.

Y como era de esperar, nos volvimos a encontrar a nuestro querido amigo y le dijimos:

- ¡¡Vitxu segundo, te quiere todo el mundo!!

Continuará...

Seguid fieles a Magdalena TV.

domingo, 28 de marzo de 2010

Capítulo 5: Una noche peculiar


La búsqueda del padre de tus hijos muchas veces implica miles de noches en las que no pasa absolutamente nada. Pero al menos, te ríes un rato, sobre todo al día siguiente.

Mi amigo Antonio había venido de visita, y como buenos anfitriones, debíamos enseñarle los rincones más curiosos de nuestra ciudad.

Vamos, que lo llevamos al gato. Si bien al principio la situación era la típica tarde de cañas con los amigos, las voll damms fueron convirtiendo la noche en punto surrealista con temas de conversación como "cuánto es lo máximo que aguanta un tío sin masturbarse"

Después de ahí todo se volvió caos y dextrucción. Que noooooo... Aunque digamos que la vena sociable de Antonio salió a relucir. Por arte de magia, de repente estaba hablando con unas tías que parecian bastante majas, y como es de esperar mis dos amiguitos tenían ya el miembro viril en su punto de ebullición. Muy a mi pesar, cambiamos nuestro itinerario y en principio los planes de la noche para ir con ellas,y yo ya estaba viendo que o me buscaba el pan o me iba a convertir en handelcandel.

No sé si seráis de mi misma opinion, pero quedarte mirando como tus amigos pillan es de las peores sensaciones que pueden acecharte en el planeta tierra. Tú, completamente desmoralizado por no haber conseguido pillar cacho, tienes que observar cómo tus amigos sí lo hacen (Creo que lo de la desmoralización puede ser un antecedente o causa de la situación en sí misma), aunque bueno, supongo que siempre sería peor despertarte una mañana al lado de Leonardo Dantés cantándote "tiene nombres mil, el miembro viril".

Pero todo cambió cuando mostraron sus cartas: Se dirigían a una disco gay.Sí, eran lesbianas. Ahora la noche si que empezaba a ponerse interesante.

En medio de mi nube de carcajadas mentales descubrí que pese a la cara de tontos inicial que tenían Antonio y Henry, seguían en su vano intento de ligar con ellas. Y lo más gracioso de todo es que una de las tías me tiraba los tejos a mí.

Recapitulemos: Mis amigos no son muy fanáticos que se diga de las discos gays (Supongo aunque no lo quieran reconocer será en parte porque no pueden ligar con tías y el hecho de que un tío se ponga a ligar con ellos les aterra, pero vamos, como a la mayoría de tíos heteros que conozco, si somos francos - Ahora las tías diréis "que razón tiene" y yo diré: Sisi, pero que no os lleven a un bar de lesbianas-
Aun así, querían dirigirse al Arena para ligar con unas lesbianas, que además me tiraban los tejos. ¿Soy la única que ve que algo falla? Bueno, al menos yo pasaría a tener interacción en el asunto, probablemente la única...

Fue al llegar a la calle Balmes cuando Antonio dijo: - Coño, esta calle es la del Monopoly!! y en ese preciso momento vio la primera banderita multicolor, que por fin asumieron más o menos la realidad y mis argumentos de regresar a nuestro primer plan empezaron por fin a hacer efecto. Y es que, por si no lo sabéis, amiguitos, me suelo salir siempre con la mía.

El resto, ya son meras anécdotas de la noche. Yo desaparecí, Antonio robó un cuadro que intentaba venderle a la gente por la calle, Henry se fue con unas tías y Antonio y yo nos fuimos. Henry apareció en el metro y al llegar a casa nos tiramos por el suelo en medio de la calle como si estuvieramos muertos, y un coche paró para ver si estábamos bien y... llegamos a casa.

Bueno, ninguno conocimos ni a la madre ni al padre de nuestros hijos, pero qué cojones, es una noche para recordar.

Ciau ciau amigos...

domingo, 21 de marzo de 2010

Capítulo 4: Mezclándome en el "ambiente"


Era un martes como cualquier otro en una aburrida clase de protocolo del máster, cuando un amigo me dijo: Vámonos de cañas... Y como todos sabemos, esta frase inocente se suele convertir a menudo en una espiral de perdición en la que acabas por ahí desfasando con sangre en el alcohol y volviendo a casa al dia siguiente a las mil y monas con cara de yonkarra asesina.

Eso sí... Esta noche ya que nos poníamos, deberíamos probar algo nuevo: La marcha gay de Barcelona en un martes cualquiera. Que jodo, hay que ver la de gente que sale entresemana...

Sin darnos cuenta de repente nos hallábamos ambos dos en medio de un corro de chicos, que, si bien se mostraban encantadísimos de hablar con mi partenaire masculino, me habían legado poco menos que al estatus de leprosa por ser una tía y además heterosexual.

Que digo yo: qué mas te dará que yo sea homo o no, si total yo no te iba a gustar de ninguna de las dos maneras... Hay que ver lo racista que es alguna gente... Joder, si tenemos más en común, los tíos nos gustan a todos!

De bar en bar a cada cual más peculiar, entre tíos con camisetas de puntillas, cármenes de mairena contando sus vivencias como putillas en monjuic y demás, acabamos en el show de Arena. Y cual es mi sorpresa cuando de repente mi amigo desaparece y me quedo con todos nuestros nuevos adjuntos de la noche, es decir, que a lo mejor podía entablar más conexión con una farola...

En un intento por socializarme me hice amiga de unas chicas, que eran realmente majas hasta que una me metio el morro y descubrió mi faceta "me gustan los tíos", lo que quitó toda magia al asunto. Ya resignada, me quedé por atrás rezagada viendo el show y de repente, un chico vino a hablarme. Pensé: coño, un gay que se apiada de mí y no quiere pillar cacho, que novedad... Pero vamos, que inmensamente agradecida.

- Eres heterosexual verdad?

- Sí. (Llevo un letrero que pone "hola, soy hetero"? Será que me huelen?)

- Yo también soy hetero.

Yuhuuuuuuuuuuu. Además estaba bueno.Poco a poco nos fuimos haciendo más amigos con el telón común de fondo de la marginacion por ser heterosexual en un bar gay y bueno, para seguir aprovechando el filón, nos fuimos a su casa a hacer trajines varios. (A hacer ganchillo, por si alguien lo había dudado)

Y... tachánnnnnnn me había liado con la versión Barcelonesa de Jorge Blas! Que divertido! Y tenía un taller de magia en casa! Jamás había visto nada igual.Pintando en las paredes con rotulador, aporreando una máquina de escribir antigua, haciendo trucos de cartas...

Sin duda una experiencia para contar. Una pena que jamás volviera a saber de él y que fuera tan parda de haber apuntado solo 8 putos números en vez de 9...

Mi amigo aún sigue diciéndome que ya es el colmo de los colmos que pille yo cacho en un bar gay. Tampoco os creais que soy dios, pero supongo que hay días de suerte.

Y de repente ayer: 1 mensaje recibido...

Ya os diré como sigue la historia.
Chau amigos.

*El hecho de que sufriera marginación gay este día no implica que todos los gays sean así, que quede claro.

domingo, 14 de marzo de 2010

Capítulo 3: El reencuentro


Era una noche como otra cualquiera. Un jueves normal, fiesta en el bar... Pero eran las 12 y después de todo el curro que nos habíamos trajinado, la cosa pintaba fatal. Encima se puso a nevar... En abril? Qué hemos hecho para merecer esto?

En cuanto a mí, no estaba en la mejor de mis mejores épocas... Hacía bastante poco que había vivido una putada muy seria, y estaba en proceso de "adaptación al medio": La típica temporada en la que te apetece conocer a alguien, pero no tienes fuerza ni ganas, los tíos te pasan en su totalidad más desapercibidos que pulgas en la pierna de Chewbaca. Yo los veía, y me parecían los viejos de la tele que no se habían instalado la TDT cuando el apagón analógico. Así que entre poder y no querer, jodidos íbamos.

Llevaba mucho tiempo sin saber ya lo que era pillar, y bueno, ya llega un momento que ni sufres.

Pero si una cosa buena tienen estas noches es, que como no esperas nada, no tienes nada que perder.

Bueno, y por extraño que parezca, todo se fue animando. Y en medio de toda la tontería que nos traíamos camelando a los tíos para conseguir sacar dinero para el viaje de fin de carrera, hablando con todo lo que se presentaba, apareció ÉL de repente.

¿que habían pasado, 6 meses? Lo había vuelto a ver alguna vez, pero tampoco había sabido muy bien qué decirle, así que lo dejé correr. Nunca me ha gustado demasiado presentarme delante de un tío y soltarle la conferencia, porque entre otras cosas, ni soy el presidente del gobierno ni Angelina Jolie para llevar a cabo esos actos tan heroicos. Pero en ese instante, si que era o ahora, o nunca.

Ya que él iba con otro chico, llevas a cabo la típica táctica de: -Chabeli, acompáñame que vamos a hablar con esos tíos. Un dos a dos siempre es más práctico. Como todo el mundo piensa que va a ligar, todos contentos.

Y dado que aquellos dos chicos eran de lo más potable que había en el bar en ese momento, Chabeli tampoco puso pegas, a riesgo de que le tocara aguantar chapada por parte del otro sujeto, o entrar a formar parte de un espectáculo de sujetamiento de velas.

Existía presión, porque era una oportunidad única. Pero bueno, aquí puse en práctica uno de mis trucos para ligar: Imagina que es un gamusino. Es lo único que le hace a uno ser él mismo.

Y supongo que como a un chico le debe resultar muy extraño que una chica se le acerque y empiece a darle conversación, a menos que sea mongola o al borde del coma etílico... Parece que surtió efecto.

Y otra cosa no chavales, pero una chica que se ha pasado soltera el 100% de su vida otra cosa no sabrá, pero tontear... Puedo ir a la olimpiada nacional.

Y lo conseguí chavales, aún no se cómo pero conseguí ligarme a ese chico. Eso si, esperé a tenerlo más o menos seguro para confesarle mi pasado de toxicómana eventual.

El lío no duró mucho, no nos parecíamos en nada, y los dos acabamos buscando nuestros orígenes, pero bueno, supongo que fue una de estas pequeñas cosas que te dan un soplo de aire fresco. Y cuanto más bueno está el que te lo proporciona, pues más fresco.

Ya habría tiempo para encontrar a la persona perfecta... pero al menos mientras tanto, iba a divertirme...

Próximamente, más historias de cómo conocí a vuestro padre en Magdalena TV.

sábado, 13 de marzo de 2010

Capítulo 2: La belleza está en el interior...


Muchas veces me he preguntado si cuando un tío me ve la cara al dia siguiente no le entran ganas de salir corriendo. Yo personalmente, hay muchas veces que echaría a correr, y eso que estamos hablando de mí, que soy una persona a la que tengo bastante aprecio. En ese momento, cuando él se despierta y se te queda mirando, tengo siempre el horrible presentimiento de que estará pensando ¿Dios, ha llegado Halloween y no me han avisado?. Y es que claro, el poder del maquillaje no tiene precio, pero a la vez es un arma de doble filo.

Así que aquella noche, y aprovechando la coyuntura, decidí probar algo nuevo. La fiesta temática era "superhéroes" y tirando de mi bagaje y sarcástico humor traductoril, me disfracé de "Super heroína".

Sí, es lo que estáis imaginando, iba de toxicómana con capa. Total, no iba a pillar cacho igualmente, así que porqué no reirnos un rato.

Quité todo el maquillaje que llevaba puesto, me puse la cara aún más blanca, me acentué las ojeras y le añadí un poco de color amarillento para parecer enfermiza.
El efecto era muy real, daba miedo de cojones.

De todas formas era incapaz de imaginar las reacciones que iba a provocar en la gente por ir vestida de esa guisa... Creo que llegué a tener un disfraz realmente conseguido.

Así estaba yo, por una parte muy orgullosa de mi hazaña, por otra deprimida, porque veía que los tíos no se me acercaban ni pegándomelos con super glue-3.

Para colmo, era la típica temporada esta en la que pasas mas hambre que los patos de Manolo, y estas cosas queridos amigos, son muy duras para la autoestima. Ahora llegará el típico momento en el que muchos dirán: "Esta pasa hambre porque quiere." Y yo diré: Pues sí, para que engañarnos.

De todas formas aquí entra en juego mi teoría del San Jacobo: Prefiero no llenarme la tripa con San Jacobos si estoy esperando un entrecot de calidad. Aunque a veces el hambre te nubla el cerebro y acabas cediendo ante los quejidos vitales insidiosos que salen de tu estómago, o aplicado en otros ámbitos, quejidos no sólo de tu estómago, y en este punto cada uno que piense lo que quiera. (Bueno, y como dice mi amigo Alvalitros, si comes siempre jamón serrano de vez en cuando te apetece el chopped...Aunque sea por cambiar...)

Y en un momento, ya cabizbaja, resignada al rol que me había autoimpuesto, surgió lo inesperado: Un chico guapísimo (estas cosas son proporcionalmente subjetivas al alcohol que llevaba en vena -que era mucho- y a los gustos de cada uno), de los míos, entra por la puerta y se acerca, y me da un beso en la mejilla.

Dios! Pensé (Es que soy muy creyente) ¿esto a qué a venido? ¿Sería una apuesta? ¿Le faltarían horas de útero al sujeto en cuestión para haber cometido esa osadía?

Si algo me conocéis sabréis que no me iba a quedar sin saberlo. Y mucho menos dejar escapar a ese chico tan mono.

Y no, resulta que el chico lo había hecho porque le había salido de los santos cojones. Parecía normal. Creo que dijo que le había parecido "divertida" Además era simpático. Pero empecé a mirarlo detenidamente... Iba solo, rodeado de chicas, pijillo... No, si ya decía yo que no podia pintar tan bien, me había parecido a mí raro.

Y nada, otra noche que me fui a casa sin pillar, y empecé a considerar seriamente el comprarme un pepón para dormir abrazada a alguien por las noches.

Pero... que nadie piense que no volví a saber nunca más de este sujeto, porque entre que vivía en una ciudad pequeña y que el destino siempre es caprichoso cuanto menos, haría que volviéramos a encontrarnos un tiempo más tarde...

No se pierdan el capítulo 3 de "Cómo conocí a vuestro padre: El reencuentro" En MariaMagdalenaTV.

Capítulo 1:De cómo me convertí en un hombre por un día


Lo sé... Hablo hasta con las paredes... Y la curiosidad mató al gato, y bla bla bla... Pero si no, ¿cómo tendría historias para contarle a la gente?

Otro día más en la ardua búsqueda del padre de mis hijos (jua jua) viví una de las situaciones más curiosas de mi vida.

Todo empezó como una apuesta:

Estábamos en el gato negro, como de costumbre, y llegaba el inequívoco momento de la noche en que o sacas a relucir tus habilidades como homo sociabilis, o ves la vida pasar ante tus ojos hasta que te chapas y te vas a casa. Entonces, fue tan sencillo como:
- Henry, pares o nones, si ganas tu hablamos a la mesa de las chicas, si gano yo hablamos a la de los chicos.

Dios, no sé porqué propuse yo esta idea, por mucho que digan que es cuestión de probabilidad, yo siempre pierdo.

Que tías mas aburridas. Igual era porque no me iba a liar con ninguna o porque eran mas sosas que la comida de un hipertenso, pero la noche claramente no estaba avanzando.

Mmmm... un mensaje para las mujeres del mundo: Qué suerte tenéis de que los tíos piensen con el nardo, si os tengo que ligar yo, antes os pago un pasaje a tombuctú sin retorno. Si yo estoy buscando al padre de mis hijos y no lo consigo,juro que no descansaré hasta que vosotras acabaréis haciendo documentales de la vida con monos y vistiendo santos, eso está claro. JUSTICIA!

Y... homo sociabilis+hambre+7cañas de Volldam = estaba rodeada de tios... No hay nada como mencionar a Sheldon para ganarte la confianza de la gente.


bla bla bla... Estaba aplicando el conjuro mágico de 2 tetas tiran más que dos carretas (EXPECTRO TETONUM!) y de repente estaba en un bar haciéndome amiga del segurata, y ejerciendo el poder sobre el derecho de admisión.

-¿Qué opinas de esas tías de la puerta, las dejo entrar o no?
-¡Bah, son muy pijas, échalas!


Si es que las mejores cosas de la vida son gratis...

Y de repente, me vino la inspiración:
-Ostias, que se me había olvidado que esta noche tenía que pillar... (Vale hacerse amiga de viejos y feos por un rato, pero hay que concentrarse)
Tuve que irme inesperadamente, pero la causa es la causa, y me estaba permitiendo demasiadas licencias.

Inmersa en mi nube de alcohol y supuesta sensualidad (aunque seguramente, la castaña que llevaba hacía equiparar mi sensualidad con la de Carmen Machi en Aída), camelé moi a uno de mis amigos sujetos, todo un documental de félix Rodríguez de la fuente (piri piribi pi, piri piribiri.. ser hombre por un día, no se lo pierdan) Y cuando como José Tomás me disponía a entrar a matar con mi mejor estocada, coge el tío y me hace la cobra! (El que no sabe lo que es la cobra, que se joda, o estudie)

¡Dios, ahora sé cómo se siente un tío! Si, mujeres del mundo, que impotencia, eso si que es hundirte en la miseria, te dan ganas de decir: Estás pitopáusico? En tu casa no te hacen la cama? Eres impotente? Para qué me sigues el rollo si luego te apartas! Pasé de ser dios a una pagafantas, o más bien paga estrellas damm del paki de turno.

Y me fui. No iba a permitir que mi amiga humillación y yo siguieramos con esa gente.

Me iba yendo para casa... totalmente indignada, con ganas de exterminar a los hombres de la tierra... Y de repente apareció una mujer vomitando. No sé si era mi indignación masculina, o que me poseyó Teresa de Calcuta, pero el hecho es que fui a ayudarla. Podría ser yo, pensé. La chica se sentía inmensamente agradecida y me invitó a una copa. Bueno, no tenía nada mejor que hacer y siempre me he fiado de la bondad de los desconocidos. Una mujer muy interesante, sí señor, mi yo potencial en unos... 10 años.

Ambas despotricábamos de los tíos, ahogábamos las penas... Y de repénte me abrazó. Bueno, está amistosa la colega, pensé. Pero cuando ya me intentó meter el morro dejé de ser tan optimista. En ese preciso momento, supe que mi aventura como hombre por esa noche había terminado. Bueno, me aproveché de un último momento de ego masculino para hacer algo que a los hombres se les da muy bien: Salir corriendo cuando algo no les mola. Y me fui a casa, porque mejor dormir sola con mi peluche que acabar cambiando de acera...

No desistiré en mi búsqueda, querídos amigos. Seréis testigos.

María Magdalena

*Sheldon: http://www.youtube.com/watch?v=73kDj0U_aEw