domingo, 21 de marzo de 2010

Capítulo 4: Mezclándome en el "ambiente"


Era un martes como cualquier otro en una aburrida clase de protocolo del máster, cuando un amigo me dijo: Vámonos de cañas... Y como todos sabemos, esta frase inocente se suele convertir a menudo en una espiral de perdición en la que acabas por ahí desfasando con sangre en el alcohol y volviendo a casa al dia siguiente a las mil y monas con cara de yonkarra asesina.

Eso sí... Esta noche ya que nos poníamos, deberíamos probar algo nuevo: La marcha gay de Barcelona en un martes cualquiera. Que jodo, hay que ver la de gente que sale entresemana...

Sin darnos cuenta de repente nos hallábamos ambos dos en medio de un corro de chicos, que, si bien se mostraban encantadísimos de hablar con mi partenaire masculino, me habían legado poco menos que al estatus de leprosa por ser una tía y además heterosexual.

Que digo yo: qué mas te dará que yo sea homo o no, si total yo no te iba a gustar de ninguna de las dos maneras... Hay que ver lo racista que es alguna gente... Joder, si tenemos más en común, los tíos nos gustan a todos!

De bar en bar a cada cual más peculiar, entre tíos con camisetas de puntillas, cármenes de mairena contando sus vivencias como putillas en monjuic y demás, acabamos en el show de Arena. Y cual es mi sorpresa cuando de repente mi amigo desaparece y me quedo con todos nuestros nuevos adjuntos de la noche, es decir, que a lo mejor podía entablar más conexión con una farola...

En un intento por socializarme me hice amiga de unas chicas, que eran realmente majas hasta que una me metio el morro y descubrió mi faceta "me gustan los tíos", lo que quitó toda magia al asunto. Ya resignada, me quedé por atrás rezagada viendo el show y de repente, un chico vino a hablarme. Pensé: coño, un gay que se apiada de mí y no quiere pillar cacho, que novedad... Pero vamos, que inmensamente agradecida.

- Eres heterosexual verdad?

- Sí. (Llevo un letrero que pone "hola, soy hetero"? Será que me huelen?)

- Yo también soy hetero.

Yuhuuuuuuuuuuu. Además estaba bueno.Poco a poco nos fuimos haciendo más amigos con el telón común de fondo de la marginacion por ser heterosexual en un bar gay y bueno, para seguir aprovechando el filón, nos fuimos a su casa a hacer trajines varios. (A hacer ganchillo, por si alguien lo había dudado)

Y... tachánnnnnnn me había liado con la versión Barcelonesa de Jorge Blas! Que divertido! Y tenía un taller de magia en casa! Jamás había visto nada igual.Pintando en las paredes con rotulador, aporreando una máquina de escribir antigua, haciendo trucos de cartas...

Sin duda una experiencia para contar. Una pena que jamás volviera a saber de él y que fuera tan parda de haber apuntado solo 8 putos números en vez de 9...

Mi amigo aún sigue diciéndome que ya es el colmo de los colmos que pille yo cacho en un bar gay. Tampoco os creais que soy dios, pero supongo que hay días de suerte.

Y de repente ayer: 1 mensaje recibido...

Ya os diré como sigue la historia.
Chau amigos.

*El hecho de que sufriera marginación gay este día no implica que todos los gays sean así, que quede claro.

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